¿Como es afectada una comunidad por el graffiti?
El graffiti envía la señal de que a nadie le importa (la comunidad), atrayendo así otras formas de crímenes y delincuencia en la vecindad.
El graffiti reduce drásticamente el dinero proveniente de los impuestos. Fondos estos que pudieron ser usados para las escuelas carreteras, parques y otros arreglos de la comunidad, son usados para la limpieza del graffiti. En 2002 Los Ángeles gasto 55 millones de dólares en remover el graffiti.
El graffiti disminuye la sensación de seguridad en los residentes. Vecindarios con graffiti ven como se desvalorizan sus propiedades y como los negocios pierden crecimiento económico, esto igualmente pasa con el Turismo ya que reduce el tránsito de personas en el Sistema de Buses.
Aunque las autoridades locales y federales buscan darle espacio
a los grafiteros, hay algunos que prefieren crear sus obras en la ilegalidad.
Sin embargo, esta “expresión artística” continúa generando polémica. Líneas,
letras y formas que por más de una década bañaron bardas, espacios públicos y
mobiliario de la Ciudad de México encuentran ahora un espacio. Tuvieron que
pasar diez años para que el gobierno reaccionara favorablemente hacia el grafiti
como una expresión del arte urbano, que en muchos de los casos terminó por
convertirse en un estilo de vida. Sin embargo, el grafiti en México aún genera
debate: para unos, sólo son pintas callejeras, rayones, un acto vandálico que
debe ser penado; para otros, es una forma de protesta contra el sistema, contra
la represión del gobierno y una nueva propuesta artística. Lo cierto es que el
grafiti es parte de la cultura del hip-hop que en la década de los setenta tomó
fuerza en Nueva York, cuando los llamados writers salieron a las calles a pintar
paredes como parte de una protesta contra el gobierno de Estados Unidos, que en
esa época mantenía un conflicto bélico en Vietnam. A finales de los ochenta, el
grafiti entró a las zonas marginales de México y fue adoptado como una
subcultura que se expandió por toda la república, aunque principalmente en
Nezahualcóyotl, que hasta la fecha sigue siendo “la ciudad del grafiti”. Pronto
cruzó la frontera del Estado de México y se introdujo al Distrito Federal, donde
confluyen diversas tribus urbanas y comenzó la creación de crews (grupos) de
grafiteros, que su principal objetivo fue tomar por asalto las paredes y
dependencias de los gobiernos federal y local para lanzar las primeras
propuestas de grafiti ilegal.
Los policías los humillan, los vecinos les temen y les
disparan, los piedreros (consumidores de crack) los atemorizan aunque comparten
la noche con ellos. Sin embargo, no hay riesgo que detenga a los grafiteros en
esa fiebre casi adictiva y vandálica de rayar paredes. Hemos visto como, en los
últimos años, ha habido un repunte de graffiti en la ciudad de Caracas e incluso
al amparo de las alcaldías. Pero lo más interesante es como el graffiti no es ya
un mero medio de dejar mensajes para los transeúntes. Hoy en día es considerado
un lenguaje que ha invadido la publicidad, la televisión, el diseño gráfico y
los videojuegos. Entonces, ¿son los grafiteros criminales o artistas?
La nueva generación de grafiteros no conoce a los
“viejos” del oficio, ni a Grillo (Lobo), ni a Ar-epa, aquellos personajes de
finales de los años 70. Si acaso recuerdan a los de los tardíos 80: Los RAA y
Otra Cuestión. Y aunque recuerdan los graffiti de las bandas de rock como
Sentimiento Muerto, Zapato 3 o Desorden Público, para ellos esa gente forma
parte de otra movida. “El graffiti hoy en día es otro peo”, dicen.
La naturaleza críptica de los mensajes grafiteados muchas
veces nos han llevado a considerarlo manchas, suciedad. Para traspasar
comprensión del código visual del graffiti, nos remontamos a su origen. El
graffiti es parte del hip-hop, un fenómeno social que se ubica en Nueva York en
los años setenta donde la discriminación social, los guetos, las guerras de
pandillas generan una serie de expresiones urbanas: el rap, el breakdance y el
uso de códigos de vestimenta como la ropa holgada, bandanas y cadenas de oro.
Allí se inserta el graffiti hip-hop una especie de cruzada territorial. Un
diseño que demarca presencia, control y dominio de un área (muchas veces para el
tráfico de drogas).
Se llama grafiti, grafito, graffiti o graff a varias formas de inscripción o pintura, generalmente sobre propiedades públicas o privadas ajenas (como paredes, vehículos, puertas y mobiliario urbano, especialmente pistas de skate).
En el lenguaje común, graffiti incluye lo que también se llama pintadas: el resultado de pintar en las paredes letreros, frecuentemente de contenido político o social, sin el permiso del dueño del inmueble, y el letrero o conjunto de letreros de dicho carácter que se han pintado en un lugar. También se llama grafiti, por extensión, a los eslóganes que se han popularizado con estas técnicas (como los grafiti de los disturbios de mayo de 1968 en París: l’imagination au pouvoir (la imaginación al poder), sous les pavés il y a la plage (debajo de los adoquines está la playa), etc.).
La expresión graffiti se usa también para referirse al movimiento artistico de mismo nombre, diferenciado de la Pintura o como subcategoría de la misma, con su origen en el siglo XX.
Dentro de la cultura hip hop, se llama grafo o graffiti a unos tipos específicos. En este sentido, una pintada política no sería grafiti. El grafiti es un arte, uno de los 4 elementos de la cultura hip-hop.